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22 Nov 2017

Evolución histórica de la investigación social

Como el resto de disciplinas, las Ciencias Sociales y la investigación social han experimentado una evolución significativa en cuanto a su concepción y desarrollo desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad. Auguste Comte, Herbert Spencer, Harriet Martineau, Emile Durkheim o Charlotte Perkins Gilman son algunos/as de los/as investigadores/as pioneros/as en este ámbito.

Así, en esta quinta entrega de los Fundamentos de la Investigación Social, trataremos de explicar:

¿Cómo ha sido la evolución histórica de la investigación social?
¿Qué corrientes y teorías han surgido en el estudio de las Ciencias Sociales?

Evolución histórica de la investigación social

Inicialmente las Ciencias Sociales, al igual que el resto de las disciplinas científicas, partían de la creencia en una realidad única que podía estudiarse objetivamente utilizando como método la inducción basada en la experiencia y la observación. Este punto de vista es lo que caracteriza al paradigma positivista, siendo sus máximos exponentes Saint-Simon (1760-1825) y Auguste Comte (1789-1857), el cual aplicaría el método científico de las ciencias naturales al conocimiento de la sociedad. Su doctrina, el positivismo, considera que no hay más realidad que la de los hechos que puedan ser percibidos por los sentidos, es decir, susceptibles de verificación.

El paradigma evolucionista característico de la sociedad surgida a raíz de la Revolución Industrial va a introducir la noción de cambio y progreso. Las teorías de Darwin (1809-1882), que habían revolucionado la Biología, se extienden a otras áreas del conocimiento y revolucionan el pensamiento de contenido religioso imperante en los siglos XVIII y XIX.

El nacimiento de las Ciencias Sociales vendría impregnado de la creencia en la metodología experimental y positivista como fuente verdadera y única de conocimiento científico.

El marxismo (Karl Marx, 1818-1883), introduce la dialéctica como hilo conductor del estudio en Ciencias Sociales y considera que no se pueden estudiar los fenómenos sociales de forma aislada, sino relacional, ya que es necesario estudiar el pasado y el devenir del fenómeno considerado.

De la mano de Spencer (1820-1903) se va a integrar el factor sociocultural en la idea de la cadena evolutiva. Aunque Spencer discrepaba de la teoría darwinista al considerar que los órganos se desarrollan por las funciones que realizan, sí tenía en cuenta que los cambios se transmitían de una generación a otra, por lo que coincidía en la noción de progreso y en la creencia de la supervivencia del más fuerte. Spencer incorpora la idea de estructura separándola de las funciones sociales.

El funcionalismo no forma parte de ninguna escuela definida ya que está formado por varias escuelas que comparten algunos presupuestos básicos, como la idea de un sistema global compuesto por varios subsistemas. El conocimiento debe estar encaminado a comprender cómo cada subsistema se articula con los demás formando un conjunto.

Su desarrollo se produce a lo largo del siglo XX, pero sus precedentes se encuentran en las teorías de los denominados «padres de la Sociología». Comparte con el positivismo la creencia de que solo se debe analizar aquello directamente observable, y con el estructuralismo la creencia de que la sociedad es un sistema constituido por varios subsistemas interrelacionados entre sí, cada uno con una función que hace «trabajar» al todo. Durkheim (1858-1917) tuvo mucha influencia en el funcionalismo también al tratar sobre la objetividad científica en Sociología y centrar el objeto de estudio en los hechos sociales.

Auguste Comte, Herbert Spencer y Emile Durkheim

Weber (1864-1920) influirá en el funcionalismo del siglo XX con su teoría de la acción social. Estima que las sociedades se organizan y actúan en función de la manera de pensar predominante, e incluye la noción de «creencia» como objeto de interés sociológico.

Coincide con Durkheim en la importancia de la trasmisión de los valores y las creencias sociales de una generación a otra. En el siglo XX los antropólogos Bronislaw Malinowski (1884-1942) y Alfred Reginald Radcliffe-Brown (1881-1955) utilizan el término «funcionalismo» para denominar el marco teórico que utilizaban en sus estudios. El segundo le añadiría el término «estructural» a su método funcional para distinguirse de Malinowski, que comparte con Durkheim la noción de «neutralidad científica», si bien difiere en la consideración de la evolución de la cultura de una sociedad, que considera gradual y no mediante saltos evolutivos.

El funcionalismo estructuralista tiene su máximo exponente en Talcott Parsons (1902-1979), sociólogo de claras influencias weberianas. Según este autor, todo sistema social debe contar con las siguientes capacidades: de adaptación ante situaciones externas; de alcanzar metas; de integración de sus componentes; y de latencia o capacidad de mantenimiento de los patrones culturales.

Robert K. Merton (1910-2003) añadiría la posibilidad de observación de las funciones asociadas a una práctica y establece una separación entre las funciones y los motivos que llevan a realizarla. Además, introdujo la noción de las «funciones manifiestas», es decir, aquellas de las que los sujetos sociales son conscientes, de las «funcionales latentes», que no son reconocidas por los mismos.

El existencialismo francés daría paso al estructuralismo al combinarse con el marxismo de la mano de Sartre. Más que una escuela filosófica se trata de un enfoque metodológico que considera a la sociedad como un sistema complejo formado por diversas partes interrelacionadas entre sí, de tal forma que lo que le sucede a cada parte por separado influye en todas las demás. Entre sus máximos representantes se encuentra el antropólogo Claude Lévi-Strauss (1908-2009), al que le sigue Lacan (1901-1081) en el psicoanálisis.

Max Weber, Talcott Parsons y Jean-Paul Sartre

En resumen, se puede decir que el nacimiento de las Ciencias Sociales vendría impregnado de la creencia en la metodología experimental y positivista como fuente verdadera y única de conocimiento científico. El estudio de la realidad social se debía hacer siguiendo el método experimental basado en el paradigma científico de las ciencias experimentales.

Las mujeres y las Ciencias Sociales

Por último, aunque la invisibilidad da la mujer como referente es un hecho consumado en la Historia y en el resto de áreas del conocimiento, no queremos finalizar esta entrada sin mencionar a las mujeres investigadoras más relevantes en Ciencias Sociales, pues sin duda, su aportación al conocimiento fue tan válido como el del resto de “padres de la ciencia”.

  • Harriet Martineau, escritora y activista social (feminista, abolicionista, economista, socióloga, filósofa) inglesa;
  • Marianne Weber, feminista alemana y experta en Historia del Derecho,​ centró su trabajo en la investigación sobre la protección jurídica de las mujeres, su independencia económica y trabajó en la educación de las mujeres como medio de conseguir la igualdad;
  • Charlotte Perkins Gilman, intelectual norteamericana multidisciplinar, muy activa en defensa de los derechos civiles de las mujeres entre finales de 1890 y mediados de 1920;
  • Jane Addams, socióloga feminista, pacifista y reformadora estadounidense;
  • Beatrice Webb, socióloga y reformadora social inglesa.

Harriet Martineau, Marianne Weber, Charlotte Perkins Gilman, Jane Addams y Beatrice Webb

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