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7 Dic 2017

Definición de la Etnografía como método

Bienvenidas y bienvenidos a esta cuarta entrega de la serie Etnografía Virtual del Blog de la Fundación iS+D. En esta ocasión, André Sören Romero, experto en Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales, nos explicará algunos conceptos básicos sobre la etnografía como método de investigación.

El método etnográfico se diferencia del resto de metodologías de las Ciencias Sociales por una serie de características innatas a la propia concepción del objeto de estudio de interés. Siguiendo la propuesta de Del Rincón (1997) y Michael Angrosino (2012), se presenta una serie de características de este método de cara a su empleo en la investigación social, profundizando en cada una de ellas de cara a mejorar la comprensión del método:

El trabajo de campo

El trabajo de campo etnográfico implica que el/la propio/a investigador/a se vea envuelto/a en la recogida de información durante etapas de tiempo prolongadas.

El trabajo de campo en la Etnografía implica muchas cosas para quien investiga y para la investigación que se plantea. Por un lado, el trabajo de campo implica desplazarse a un emplazamiento donde se llevará a cabo la Etnografía. Durante varias décadas, la distancia que separaba el origen del/la investigador/a del emplazamiento seleccionado servía como rito de paso profesional para el/la etnógrafo/a. Este desplazamiento, a medida que ha evolucionado el objeto de estudio para las distintas disciplinas que se valen de la Etnografía, se ha ido recortando en términos espaciales y culturales. En la actualidad, existen muy pocas aldeas, pueblos o poblados que no hayan tenido contacto con la civilización y los que quedan ya han sido empleados como lugar de campo en otras investigaciones, por lo que se opta por lugares más cercanos aunque no por ello más accesibles para la entrada en el campo. Óscar Guasch señala el motivo de esto:

«En la aldea global ya solo existe una cultura (en trance de ser hegemónica) que, interactuando con configuraciones culturales geográficamente delimitadas, genera intersubjetividades con características específicas». (Guasch, 2002, pág. 29)

Por otro lado, la selección de un emplazamiento para llevar a cabo el trabajo de campo no implica que el campo sea nuestro objeto de estudio. La selección de un emplazamiento responde a una serie de criterios como los recursos económicos y temporales o la probabilidad de poder observar el problema de investigación de nuestro interés en dicho lugar, tal como señaló el antropólogo Clifford Gertz:

«El lugar de estudio no es el objeto de estudio. Los antropólogos no estudian aldeas (tribus, pueblos, vecindarios…); estudian en aldeas. Uno puede estudiar diferentes cosas en diferentes lugares, y en localidades confinadas se pueden estudiar mejor algunas cosas». (Geertz, 1990, pág. 33)

El trabajo de campo etnográfico implica que el/la propio/a investigador/a se vea envuelto/a en la recogida de información durante etapas de tiempo prolongadas. A diferencia del método de encuesta o de técnicas de conversación grupal como el grupo de discusión, la Etnografía no tiene una limitación temporal per se.

Carácter fenomenológico

Cuando se dice que la Etnografía tiene carácter fenomenológico, hacemos referencia a la búsqueda del significado que dan las personas nativas a nuestro objeto de estudio. De esto sacamos dos formulaciones básicas de la Etnografía: por un lado, el objeto de estudio no es una construcción teórica. Este es construido por quien investiga a través de una larga etapa empírica en el campo, que es su «laboratorio» particular. Y, por otro lado, el objeto de estudio es construido a través de la visión de los/as nativos/as del lugar donde estamos llevando a cabo el trabajo de campo.

Carácter holístico y naturista

Cuando se dice que la Etnografía tiene un carácter holístico y naturista, hacemos referencia a que se intenta recoger una visión global de los hechos sociales objeto de estudio. De la misma forma, el acercamiento naturista se refiere a que la recogida de información suele estar ligada a técnicas con un grado de reactividad menor a otras. Es decir, las técnicas de recogida de información se llevan a cabo en el contexto real, no son «técnicas de laboratorio» donde se construye un contexto ad hoc para la recogida de información, como es el caso de las reuniones de grupo. Las técnicas de recogida de información de las que se vale la Etnografía también modifican el objeto de estudio, pero esto es en menor medida que en otras técnicas ya que el/la etnógrafo/a lleva un tiempo razonable en el campo y puede controlar el impacto de su presencia. Así, puede observar la realidad social en su conjunto.

Sigue el método inductivo y ofrece resultados dialógicos

Debido a que se basa, casi exclusivamente, en la observación de los hechos en su cauce natural, tiene un carácter inductivo, ya que partiendo de la observación y registro de acciones particulares construye teorías globales. Estas teorías e interpretaciones pueden ser validadas y contrastadas por las personas que son objeto de estudio, algo que los/as propios/as investigadores/as suelen hacer a medida que van detectando patrones, puesto que exponen tales hallazgos a los/as informantes.

Es multifactorial

La Etnografía como método se apoya en distintas técnicas de investigación para la recogida de información. Angrosino (2012) señala que la Etnografía se basa en, al menos, dos técnicas para la recogida de información. Normalmente estas técnicas suelen ser la observación participante y la entrevista etnográfica.

Referencias citadas:
  • Angrosino, M. (2012). Etnografía y observación participante en investigación cualitativa. Madrid: Ediciones Morata.
  • Del Rincón, D. (1997). Metodologies qualitatives orientades a la comprensió. Barcelona: Editorial UOC.
  • Geertz, C. (1990). La interpretación de las culturas 4ª reimpresión. Barcelona: Gedisa Editorial.
  • Guasch, O. (2002). Observación Participante. Madrid: CIS.



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