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8 Sep 2020

Características del objeto de estudio de la Etnografía Virtual

¡Saludos, investigadores/as! Tal y como hemos visto en anteriores entradas de la serie Etnografía Virtual del Blog de la Fundación iS+D, esta metodología se diferencia de la Etnografía clásica ya que se lleva a cabo de una forma no presencial, sino virtual, por lo que el objeto de estudio también tendrá una características distintas a las del método tradicional.

A continuación nos habla de todo ello André Sören Romero, como experto en Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales.

Características del objeto de estudio de la Etnografía Virtual

La adaptación del método etnográfico clásico a espacios no corpóreos obliga a tener en cuenta una serie de nociones innatas al propio objeto de estudio y que afectan, directa o indirectamente, al método etnográfico. Estas diferencias respecto al método etnográfico clásico tienen especial relevancia en relación a tres aspectos:

  1. La reformulación de noción de campo en la Etnografía Virtual.
  2. La identidad en las Comunicaciones Mediadas por Ordenador (CMO).
  3. Conductas en las CMO.

La reformulación de noción de campo en la Etnografía Virtual

Como hemos señalado, en la Etnografía clásica se llevaba a cabo un desplazamiento geográfico del investigador o investigadora hacia un lugar seleccionado para llevar a cabo su estudio.

Internet rompe la dependencia de lugares delimitados social o geográficamente con la Etnografía.

La Etnografía Virtual no necesita el desplazamiento geográfico hacia «lugares». Estos lugares son virtuales, en el sentido de no corpóreos. Esto implica que el desplazamiento hacia el lugar de campo no implica moverse del lugar. Christine Hine resume este desplazamiento en que: «Internet permite al etnógrafo sentarse en una oficina, o en su mismo despacho, y explorar espacios sociales» (Hine, 2004, pág. 60).

Internet rompe la dependencia de lugares delimitados social o geográficamente con la Etnografía. Este método permite estudiar el campo de relaciones humanas sin estar ligado a un lugar determinado per se, mientras que en la Etnografía clásica se estudiaba en un lugar determinado para observar unas más que probables relaciones humanas de interés para el/la investigador/a. Esta nueva Etnografía observa los procesos culturales en vez de lugares físicos donde se llevan a cabo estos. Esta diferenciación permite recoger información más focalizada del interés investigador en comparación con la Etnografía clásica, que en ocasiones acababa recogiendo información no valiosa en relación al interés final.

Al no estar ligada la persona que investiga a un espacio físico concreto, sino virtual, le permite poder estar en varios lugares a la vez o, al menos, acceder a las interacciones de más de un lugar que han ocurrido en períodos temporales semejantes al poder acceder en la mayoría de los casos a los registros de las interacciones que han tenido lugar. Esta concepción de la Etnografía se conoce como noción multisituada, en donde se pasa del «estar ahí» que señalaba Geertz (1997) al «estar ahí, ahí y también ahí» de Hannerz (2003), haciendo que el/la antropólogo/a tenga que estar en varios lugares y no en un único lugar para observar el fenómeno de interés debido al mundo globalizado, tal como se explica este cambio metodológico en la obra de Moraes Mena (2010).

Los lugares en los que se lleva a cabo el estudio han sido conceptualizados como comunidades virtuales. El término, acuñado por Howard Rheingold en 1993, establece que estas comunidades son agrupaciones de usuarios/as que tienen en común una determinada característica sobre la que se estructura una conversación grupal en un lugar de Internet.

Esta conceptualización de comunidad en línea o virtual es una propuesta muy disruptiva en relación a la comunidad tradicional, ya que la propia génesis de la comunidad ya no es de carácter geográfico, como ocurría en las clásicas comunidades antropológicas de los períodos coloniales e imperialistas.

Estos lugares propios de Internet, conceptualizados como comunidades virtuales, podemos clasificarlos en función de la percepción espacio-temporal: espacios sincrónicos y espacios asincrónicos.

Por otro lado, con el auge de las Redes Sociales Virtuales (RSV – estructuras o comunidades virtuales donde los/as usuarios/as pueden interactuar entre ellos a partir de la información que se comparte, ya sea texto, imágenes, video o audio) ha surgido la necesidad de estudiar el comportamiento de los individuos y el uso que se las da a estos nuevos espacios. Surge así una nueva conceptualización de estos espacios en función de su naturaleza, los cuales pueden ser de carácter horizontal o vertical.

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Referencias

Geertz, C. (1990). La interpretación de las culturas 4ª reimpresión. Barcelona: Gedisa
Editorial

Hannerz, U. (2003). Being there… and there… and there!: Reflections on Multi-Site Ethnography. Ethnography, 4(2), 201–216. https://doi.org/10.1177/14661381030042003

Hine, C. (2004). Etnografía Virtual. Barcelona: Editorial UOC

Moraes Mena, N. (2010). La metodología de investigación multisituada en el análisis del transnacionalismo migrante. X Congreso Español de Sociología. Pamplona

fotografía de andré soren romero

André Sören
Experto en Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales
Actualmente imparte el Curso Online “Etnografía Virtual” de la Fundación iS+D

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